Draftosaurus, la reseña

En 2010 Antoine Bauza sacudió el mundo de los juegos de mesa con 7 Wonders y su forma de combinar las mecánicas de Drafting y Set Collection, dando cómo resultado un juego de «civilizaciones» dónde podían jugar hasta 7 jugadores y con un tiempo de partida de entre 30 y 45 minutos.

El juego fue todo un fenómeno (todavía lo es), vendió lo invendible, tuvo chorrocientas expansiones, reediciones y variaciones (cómo el muy interesante 7 Wonders Duel) y obviamente influenció a muchos otros diseñadores.

Uno de estos diseñadore fué Phil Walker-Harding, que venía de diseñar Dungeon Raiders (reeditado en 2018), y que en 2013 se sacaba de la manga un pequeño y simpático juego llamado Sushi Go!, que tomaba prestadas las mecánicas principales de 7 Wonders (el draf de cartas y las «colecciones») y lo reducía a su mínima expresión para crear un juego rápido, divertido y apto para toda la familia.

Pero la cosa no acaba ahí, porque en 2019 el bueno de Antoine (si, el del 7 Wonders) se juntaba con unos cuantos colegas más y publicaban Draftosaurus, el juego que hoy nos ocupa y que, en esencia, es básicamente un Sushi Go!, con otra temática y alguna (afortunada o desafortunada según se mire) vueltecilla más.

El Juego

Draftosaurus está ambientado en un supuesto futuro donde la ciencia ha llegado a un punto en el que es posible clonar dinosaurios y, cómo es obvio, avispados emprendedores, seguramente influenciados por Jurassic Park, han visto el filón y se han lanzado de lleno al negocio de los zoológicos de dinos.

Jurassic Park, 1993. Se les fué algo de las manos lo de clonar dinosuarios…

En ese escenario, el objetivo de cada jugador (permite de 2 a 5) será el de tratar de diseñar el zoo más espectacular, trayendo a los mejores ejemplares y organizándoos de las mejor manera posible en los diferente recintos del parque, todo en ello en partidas que rondan las 15 minutos y con una edad recomendad de 8 años para arriba.

¿Cómo se juega?

Cada partida de Draftosaurus consta de 2 rondas (4 si se juega a la variante de 2 jugadores) y cada ronda funciona de la misma manera:

  • Se roban 6 meeples de dinosaurio al azar de la bolsa de tela
  • Se elige uno para colocar en algún recinto del zoo (representado por un tablero personal de cada jugador)
  • Se pasan los restantes dinos, sin revelarlos, al jugador de la izquierda.

Y así se continua hasta que todo el mundo ha colocado 6 dinosaurios en su zoológico. Y una vez hecho esto, se hace una segunda ronda igual que la primera, tras la cual se cuentan los puntos y se decide el ganador.

Dinomeeples para hartarse!!

La gracia del juego, está en las reglas de colocación de los dinos en los diferentes recintos del zoo, y en cómo jugar con las diferentes restricciones sobre cómo colocarlos. De manera resumida, los recintos donde cada jugador puede poner sus dinos son los siguientes:

  • Bosque de la semejanza: Un área donde todos los dinosaurios colocados tienen que ser de la misma especie. A mayor número, más puntuación al final.
  • Prado de la diferencia: De manera contraria al recinto anterior, aquí lo que se valora es la diversidad: Solamente se pueden colocar dinosaurios de especies diferentes, y de igual manera, a mayor número, más puntuación.
  • Pradera del amor: Este es el área donde los solitarios dinos deseosos de amor vienen a encontrar a sus pareja. En ella se pueden colocar dinos de cualquier especie, aunque al final de la partida sumarán puntos cada pareja de la misma especie.
  • Trío Frondoso: 3 dinosaurios, ni más menos, es los que hay que colocar aquí para llevarse puntos al final. Y da totalmente igual de que especie sean!
  • Rey de la Selva: Este espacio sólo puede contener un dinosaurio. Y al final dará puntos siempre y cuando el zoológico contenga mas dinosaurios de esa especie que el de los demás jugadores.
  • Isla Solitaria: Igual que el anterior, sólo puede contener un dinosaurio, otorgando puntos si al final del juego no hay ningún otro de la misma especie en todo el parque.

Aparte de estos espacios hay un espacio de río (que no se considera un recinto) y donde se puede poner cualquier dinosaurio (dando 1 punto al final de partida) y hay una regla de puntuación especial para el T-Rex (1 punto adicional por recinto que contenga al menos un espécimen de dicho dino)

El parque con sus diferentes recintos

Y además queda el giro final del juego: El dado de colocación. Un dado que cada jugador tira en un turno y que aporta una restricción extra a todos los jugadores excepto al que lo tiró, dependiendo del símbolo que salga en la tirada.

Las diferentes restricciones del dado serían que sólo se puede colocar dinos en recintos de cierto tipo (cada uno de ellos es o bien de bosque o bien de llanura), en recintos a la izquierda o la derecha del parque (zona de cafetería y zona de aseos respectivamente), en un recintos vacíos o en recintos que no contengan un T-Rex en él.

Cómo última nota, decir que el juego trae dos tipos de zoológicos el normal o de verano, que es el que he explicado, y un segundo tipo de parque que en le juego llaman de invierno y que en teoría tiene reglas de colocación algo más complejas.

Mi opinión

Como habréis notado, Draftosaurus es un juego de draft muy (pero que muy) sencillo, con una temática que llama la atención y que parece que últimamente está de moda, pero que no aporta mucho más que otros juegos del estilo.

Las principal decisión que vas a tomar durante el juego es que dinosaurio escoges de los que tienes en la mano y dónde colocarlo, y en gran medida esto va a estar restringido por lo que haya salido en el dado (siempre y cuando no seas tú el que lo has tirado) y obviamente por los dinosaurios que te hayan pasado. No es un juego en el que puedas planear nada a largo plazo (obviamente el tipo de juego que es no lo pretende) pero tampoco hay demasiado pie para planear a un turno o 2 vista. No tienes nunca la sensación en ningún momento de estar jugando bien o mal, o de estar tomando decisiones relevantes, ya que (o al menos eso me ha parecido a mi) todo va demasiado sobre raíles.

Draftosaurus… bonito pero inofensivo!

La introducción del dado, que en teoría debería aportar algo de emoción, es un elemento que para mi, aporta más frustración que otra cosa, ya que introduce mucho azar a un juego ya de por si azaroso.

Lo bueno: las partidas duran alrededor de los 15 minutos, la explicación es rápida y sencilla (el manual explica muy bien las reglas), la preparación de la partida es casi inexistente y los componentes son muy vistosos y llaman mucho la atención. Así que puede ser un buen juego para empezar/cerrar una sesión, o para echar unas partidillas con los peques (yo jugo con el mío de 7 años y le gusta bastante)

Conclusiones

Un juego sencillo, rápido de jugar , bonito y (tal y cómo está el mercado hoy en día) relativamente barato. Con esta premisa es normal que Draftosaurus haya tenido tan buena acogida y haya llamado tanto la atención en el mercado.

Desgraciadamente en mi caso, me esperaba algo más (malditas expectativas) Un juego, en mi opinión, muy azaroso, donde no hay demasiadas decisiones que tomar y donde me parece que es difícil ganar/perder en base a tus habilidades.

Si te atrae el tema o los componentes y quieres un filler rápido para no comerse demasiado la cabeza, como opción para jugar antes/después de cosas más densas o si tienes peques en casa con los que jugar, entonces Draftosaurus puede ser una opción interesante.

¿Habéis probado ya Draftosaurus? ¿Qué os parece? Dejad vuestras opiniones en los comentarios!

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