Los Pilares de la Tierra, mi primer «colocación de trabajadores»

El mundo se podría dividir en dos tipos de personas: Las que releen libros y las que no. Yo soy de los primeros.

De pequeño recuerdo leer una y otra vez todos los libros de mi colección de «Los Cinco» (la tenía entera), los de «Los tres investigadores» o los de «Los Hollister». Y ya de más mayorcete, y con los gustos un poco más definidos por suerte, cayeron varías veces libros cómo «El Señor de los Anillos», «El Hobbit», diferentes volúmenes del Mundodisco o «Los Pilares de la Tierra».

«Los Cinco»: Aventuras y moralina a partes iguales (de las portadas mejor no decir nada)

Entiendo que haya gente que no quiere volver a releer libros (o a ver una película o serie por segunda vez), personas que una vez saben lo que pasa en la historia, dejan de interesarse por esta. Para mi, una segunda lectura (o visionado), es una oportunidad de observar detalles que quizás pasaron desapercibidos en una primera pasada, pequeñas sutilezas esparcidas entre las páginas del libro, ese personaje secundario al que de repente le encuentras más significado, referencias a otras obras o simplemente disfrutar de la forma en lugar del fondo.

De la misma manera puedo empatizar con muchos aficionados a los juegos de mesa, que tras abrir un juego y jugar un par de partidas, dejan de interesarse por él. El placer de la novedad, de descubrir esa posible nueva mecánica o ese giro de tuerca definitivo es lo que les mueve. Y una vez esa motivación desaparece, hay que buscarlo en el siguiente juego.

Y cómo aquí nadie esta libre de pecado, hoy voy a hablar de un juego que compré allá por el año 2008/2009 cuando estaba empezando en esta afición, al cual jugué unas cuantas veces y después, llevado por la vorágine de la novedad dejé aparcado en la estantería para siempre… el juego es «Los Pilares de La Tierra» mi primer juego de colocación de trabajadores!!

Veamos como habrá resistido el paso del tiempo este clásico de Michael Rieneck y Stefan Sadler.

Primera impresión

Lo primero que llama la atención al volver a abrir el juego es el diseño artístico: El trabajo de Michael Menzel sigue siendo precioso 13 añoss después, especialmente la ilustración del tablero. Además de eso, destacan los componentes, pocos pero todos de buena calidad, sobretodo las piezas de madera que forman la catedral (y que hace el papel de marcador de rondas) y un inserto bastante apañado.

pilares de la tierra
Vista del tablero y los componentes.

Cómo se juega

Los Pilares de la Tierra es un juego de 2 a 4 jugadores que utiliza cómo mecánica principal la Colocación de trabajadores. En este caso cada jugador dispone de 2 tipos de trabajadores diferentes:

  • Trabajadores genéricos: Se utilizan para recolectar las diferentes materias primas disponibles (piedra, madera, grava) y/o para conseguir oro.
  • Maestros constructores: Se utilizan para realizar diferentes acciones sobre el tablero, tales cómo contratar artesanos, conseguir trabajadores extras, ir al mercado a comprar/vender materiales o conseguir diferentes ventajas (evitar impuestos, materiales extra, evitar eventos negativos, puntos de victoria directos…)

Aparte de estos, cada jugador empieza con tres cartas de artesano básicas que sirven para ir convirtiendo los diferentes recursos en puntos de victoria. Durante la partida hay que ir contratando nuevos artesanos que permitirán utilizar los recursos de manera más eficiente.

Ejemplos de cartas de Artesano

El juego se juega durante 6 rondas, y en todas ellas se sigue la misma secuencia:

  • Una primera fase donde se asignan los trabajadores para conseguir la materia prima y/o el oro (utilizando la fábrica de lana) o donde también podemos comprar artesanos (habrá 2 disponibles por ronda)
  • Una segunda fase donde cada jugador recibe 3 maestros constructores y por turnos (luego veremos esto) se van colocando en las diferentes casillas disponibles, que cómo ya hemos dicho permiten hacer acciones cómo librarse de eventos, conseguir cartas de ventaja, obtener materiales extra, comprar más artesanos.
  • Una tercera fase donde se van recorriendo las las casillas del tablero en orden y se van ejecutando/resolviendo las acciones.

Al final de cada ronda se utilizan los artesanos para conseguir puntos de victoria en base a los recursos que cada jugador tenga, por lo que el principal reto será conseguir sinergias entre las cartas de artesanos y el número recursos de cada tipo para maximizar la eficiencia de cada artesano.

Colocando los maestros constructores

Una de los elementos de diseño más característicos del juego es la manera en la que se decide el orden de colocación de los maestros constructores en la segunda fase. En la mayoría de juegos de colocación de trabajadores suele haber un orden establecido o algún otro criterio no relacionado con el azar para decidir en qué orden se colocan los trabajadores. Aquí los diseñadores optan por un sistema en el que se van sacando los maestros constructores de una bolsa negra y el jugador al que corresponda el maestro decide si quiere colocarlo, pagando un coste que empieza en 7 monedas de oro y va bajando, o prefiere pasar y no colocar su maestro constructor. Así, el azar de cómo van saliendo los trabajadores de la bolsa se compensa teniendo que pagar más oro. Cuando todos los maestros constructores han salido de la bolsa, los que no hayan sido colocados antes se pueden colocar ahora, en orden de cómo fueron saliendo, sin coste.

maestros constructores
Maestros Constrcutores en el dial

Una mecánica interesante pero de la que mucha gente se quejó en su momento por la alta aleatoriedad que introducía (la expansión posterior la modifica ligeramente)

Toma de decisiones

Aunque es un juego bastante sencillo, durante la partida nos encontraremos varios momentos en los que la toma de decisiones es importante:

Durante la primera fase hay que decidir qué recursos queremos conseguir. Tenemos un número limitado de trabajadores (10, aunque se pueden conseguir extras durante la partida) y se usan seleccionando por turnos unas cartas (7 en cada ronda de un total de 9) que por un determinado número de trabajadores nos dará un determinado número de recursos en la tercera fase. Decidir qué recursos nos van a interesar más durante la ronda (no podemos conseguir de todos) o si nos conviene más conseguir oro es una decisión importante , ya que marcará en cierta manera lo que haremos durante la segunda fase. Alternativamente podemos comprar artesanos en esta ronda (2 disponibles) pero eso implica tener la opción de conseguir menos recursos.

En la segunda fase, el principal dilema será, cuándo la suerte nos acompañe y estemos en decisión de decidir, si colocamos nuestros maestros constructores pagando el coste, o si pasamos y esperamos a colocarlos luego, lo que implicaría menos espacios disponibles. Y obviamente decidir qué casillas nos interesan, siendo está decisión bastante táctica, en función de los recursos que hayamos podido recolectar esa ronda y de los artesanos disponibles y también de si preferimos una estrategia algo más conservadora (evitando eventos negativose impuestos, ganando puntos de victoria directos, etc…)

Tema

Como os habréis imaginado, el juego está basado en la famosa novela de Ken Follet, y aunque el tema está algo pegado, y no sea muy importante en juegos de este estilo, los eventos, las cartas de ventaja, el tablero, etc… ayudan a que de alguna manera exista cierto regusto temático, especialmente si has leído y eres fan el libro, lo que en mi caso, ayuda a meterse un poquito más en la partida. Pero obviamente se puede disfrutar del juego sin necesidad de conocer la novela.

Cuando la catedral está construida, la partida termina!

Conclusiones

He disfrutado mucho volviendo a rejugar los Pilares de la Tierra. En tiempos de kickstarter, de miniaturas, de miles de componentes, tokens, tracks, tableros individuales, etc.. volver a jugar un juego tan “minimalista” cómo este (si exceptuamos la catedral del track de rondas… :P) es todo un viaje de nostalgia. El juego, aunque no es duro, tiene decisiones algo tensas, y una duración bastante ajustada (unos 90 mins si todo el mundo sabe jugar), además de una explicación sencilla y unos turnos que se juegan rápido.

Cómo puntos negativos diría que la rejugabilidad es limitada (son 6 rondas en las que se hacen siempre lo mismo) y aunque tenemos cartas de evento y de ventajas, no son demasiadas y a las que se haya jugado unas cuantas veces, sabes más o menos que cosas pueden pasar y que decisiones debes tomar. Además, el orden en el que salen las cartas de artesanos está definido, con lo cual la gente que ya conoce el juego tiene muchas mas posibilidades de preparar una “estrategia”, siendo dificil que jugadores más novatos puedan plantarles cara.

Otro punto polémico es el azar de la bola de maestros constructores, con el cual yo no tengo problema pero que puede tener impacto en alguna partida (ya sea porque tus constructores no salen hasta el final, o porque salen al principio y no puedes pagarlo)

Y finalmente, aunque el juego es de 2 a 4, a 2 no acaba de funcionar igual de bien ya que hay muchos espacios libres en el tablero y las decisiones pesan menos durante la partida.

En resumen…

A pesar de tener 12 o 13 años a sus espaldas, Los Pilares de la Tierra sigue siendo un buen ejemplo de juego de Colocación de trabajores, quizás no tan famoso,  completo o exigente como Agrícola o Caylus (por citar dos clásicos), pero por contra algo más facil para gente no tan acostumbrada a jugar a eurogames.

¿Habéis jugado a los Pilares de la Tierra? ¿Qué opináis de este clásico?

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